INSTALACIÓN DE wINDOWS vISTAAntes de realizar una instalación, sobre todo en un equipo nuevo, debemos pensar cómo queremos particionar nuestro disco duro. Windows Vista nos dejará durante la instalación particionar, formatear e incluso redimensionar una partición. Durante la instalación sólo permite aumentar el tamaño de particiones existentes, pero veremos más adelante que el Administrador de Discos de Windows Vista nos permitirá tanto ampliar como disminuir el tamaño de particiones existentes.
Si vamos a tener en nuestra máquina varios sistemas operativos es aconsejable pararse a pensar cómo queremos distribuirlos. Igualmente, si vamos a tener varios y es una primera instalación deberemos instalar por orden, es decir, primero el más antiguo hasta el más moderno.
Mi consejo, y máxime con el actual tamaño de discos, es tener siempre la primera partición del sistema (típicamente la C:, aunque veremos que en Vista el orden de las letras puede variar) que no contenga ningún sistema operativo. Que lo usen únicamente los sistemas para instalar sus gestores de arranque, y de paso nosotros podremos usarla para tener copias de drivers, documentos, etc. La idea es que esta partición no se formatee nunca para no tener problemas posteriores con reinstalaciones de sistemas operativos.
Para las personas interesadas en múltiples sistemas operativos, aconsejo la lectura de dos artículos míos:
- Instalación de un sistema operativo: http://www.multingles.net/cgi-bin/doc.pl?t=1&c=../../down/&f=instal_so.zip
- Arranque –boot- de Windows Vista: http://www.multingles.net/docs/jmt/wvarranque2.html
Dos formas de instalar
Como en todos los sistemas operativos, tenemos dos formas de iniciar una instalación:
- Arrancando desde el CD de Windows Vista.
- Desde dentro de otro sistema operativo.
En la opción 1) la partición en donde instalemos Windows Vista, sea cual sea, o sea en el disco que sea, siempre será la C:. Aún así, la primera partición física del primer disco (la que normalmente acostumbramos a llamar C:), seguirá siendo la partición de boot. Es decir el PC arrancará desde esa partición, leerá unos archivos mínimos y luego saltará a la partición en donde hemos instalado el sistema. En ese momento renombrará los discos y la partición del sistema pasará ahora a llamarse C:. Lo normal es que nuestro antiguo disco C: pase en ese momento a llamarse D:, pero no está garantizada la letra ya que depende del número de controladoras y discos que tengamos en nuestro sistema.
En la opción 2) se respetará la letra del disco que el sistema operativo anfitrión vea en ese momento, e igualmente se respetará la unidad C:.
Instalación propiamente dicha
Notemos la Opción de “Reparar Equipo” que veremos al final. En nuestro caso continuamos con la instalación normal.
En este momento, podemos optar por dos opciones:
- Introducir la clave (CD-KEY) de Windows Vista. Comprobará en ese caso que es un numero de serie válido. Esta comprobación es interna y no realiza conexión de validación a Internet.
- O bien, no teclear nada y dejarlo en blanco.
Recordemos que el DVD de instalación de Vista contiene imágenes y procedimientos de instalación para todas las versiones de Vista: desde Vista Starter (la más básica) a Vista Ultimate (la más completa).
En el caso 1) el propio CD-KEY contiene información del tipo de Windows Vista que hemos comprado y por tanto se iniciará la instalación automáticamente. En este caso además deberemos activar por Internet Windows Vista en un plazo determinado.
Normalmente serán 3 días (pero esto es dependiente del tipo de licencia: no es lo mismo una licencia retail, que una licencia MSDN o que una licencia empresarial).En el caso 2) al no introducir nosotros una clave, nos mostrará una pantalla adicional en donde deberemos seleccionar qué Windows Vista queremos instalar. Es el caso que vamos a ver a continuación. En esta opción, tenemos un periodo de gracia de 30 días antes de tener que introducir el CD-KEY y activar el sistema. El CD-KEY deberá ser para la instalación que hayamos seleccionado.
Es importante leer el contrato de licencia ya que ha variado en contenido con respecto a los contratos de licencia anteriores.
Hay que hacer notar que Windows Vista se adquiere para un dispositivo y que por “dispositivo” se entiende una partición del disco duro. Por tanto explícitamente nos está prohibiendo la posibilidad de tener dos Windows Vista instalados en nuestra máquina con la misma licencia.
Aún así, no se realizan comprobaciones de este tipo por lo que es posible en algunas circunstancias el tener dos instalaciones activadas de Windows Vista sin problemas en la misma máquina, pero en este caso no estamos cumpliendo el acuerdo de licencia (EULA) al que estamos obligados.
En este ejemplo estamos instalando en arranque desde DVD, por lo que no nos da la opción de actualización. Si la hubiésemos iniciado desde otro sistema operativo, nos daría dicha opción.
En cualquier caso, aunque el Windows Vista que hayamos adquirido sea de actualización, podremos instalarlo en una partición en limpio una vez que haya verificado que somos aptos para la actualización, es decir que tenemos adquirido un sistema operativo previo que es candidato a una actualización de Windows Vista.
Lo primero que llama la atención en esta pantalla es que exista la opción de “Cargar Controlador”. Esta es la opción que sustituye al famoso –F6- que es necesario pulsar al inicio de una instalación en Windows anteriores cuando Windows no tenia el controlador del dispositivo y por tanto no veía los discos.
Aunque Windows Vista posee muchos más controladores que versiones anteriores, siempre cabe la posibilidad de que tengamos que usar dicha opción si Windows Vista no ve los discos o bien si nos informa al pincharlos de que no son arrancables y que necesita un controlador.
En ese caso, es factible no sólo el tenerlos en disquete, sino que también es válido el tenerlos en un PEN o grabados en un CD. Ya no existe la limitación de sistemas operativos anteriores que únicamente admitían un disquete.
- Únicamente resaltar que es necesario que los controladores estén en la carpeta raíz de la unidad (sea este disquete, PEN o CD). Recordemos que muchos fabricantes nos daban un disquete para usar con F6 con distintas carpetas para cada sistema operativo. Esto ya no funcionará en Windows Vista y deberemos crearnos un disquete, o bien grabar en un PEN o CD el contenido de la carpeta en donde estuviesen los drivers en la carpeta raíz.
En la pantalla anterior, podríamos seleccionar, una vez cargado el controlador si fuese necesario, la partición en donde queremos instalar, o bien, tal y como está en el ejemplo, el disco es virgen y por tanto necesitamos particionarlo y formatearlo. Para ello marcamos el disco y seleccionamos “Opciones de Unidad”:
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Las opciones que nos aparecen son:
- Eliminar: eliminará la partición seleccionada.
- Nuevo: crear una nueva partición.
- Dar Formato: Dará formato automáticamente en NTFS a la partición
- Extender: Nos permitirá extender la partición siempre y cuando exista espacio sin particionar a continuación.
A continuación empezará la instalación propiamente dicha y no nos volverá a solicitar información hasta que esté completamente instalado.
El tiempo de instalación puede variar de minutos a horas dependiendo si es una instalación limpia o una actualización. Vuelvo a insistir en mis recomendaciones de instalar siempre en limpio para que el sistema no herede errores de la instalación anterior. Y fundamentalmente porque mucho software que tengamos instalado en la actualidad puede no ser compatible con Windows Vista.
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31 - enero - 2007