To go or not to go?
ene 31st, 2010 by Wilma
Esa es la cuestión final (joé, Palel/Mariluz, ‘¿ir o no ir?’
) si una se plantea seriamente hasta dónde quiere participar en la escabechina.
Tenía en mente la dicotomía viajero/turista cuando, hace un par de días, me crucé con esta curiosa web.
Su creador añade a la mentada dicotomía la categoría de ‘viajante’, jeje. Es cierto: la mayoría de artículos que leo últimamente están redactados por viajantes.
Pero da igual, me son útiles: o me ayudan a decidir dónde don’t go (no ir), o me dan nuevas pistas para el buceo en Internet (por cierto, acabo de suscribirme a wikimapia un tanto mosqueada de tropezar con fallos y lagunas, igual me animo como editora)
Bien, pues en una de esas inmersiones internáuticas, voy y me encuentro esto. Casi me da un paralís.
Traducción aprox.:
Estas fotografías de polluelos del albatros fueron hechas en septiembre de 2009, en el Atolón Midway, una fina extensión de arena y coral en el centro del Pacífico Norte. Los bebés, atiborrados de plástico, son alimentados por sus padres, que sobrevuelan el vasto océano contaminado recolectando lo que les parece alimento para dárselo a sus crías. Con esta dieta de basura humana, cada año decenas de millares de polluelos de albatros mueren en Midway por inanición, envenenamiento y asfixia.
Para documentar este fenómeno tan fielmente como fuera posible, ni una pieza de plástico de ninguna de estos fotografías fue movida, colocada, manipulada, arreglada o alterada de ninguna manera. Estas imágenes presentan el contenido real del estómago de las crías de albatros en uno de los santuarios marinos más remotos del mundo, a más de 2000 millas del continente más cercano.
Eso fue anoche. Y esta mañana, todavía legañosa, leo un articulazo de National Geographic sobre los tepuis que termina con un par de párrafos de reflexión acerca de las transformaciones sufridas por esos laboratorios geo-biológicos desde que se ha puesto de moda visitarlos, subirlos, explorarlos, saltarlos, fotografiarlos…
Cada vez con el corazón más encogío me voy diciendo: ‘Wilmi, guapi, piénsatelo… to go or not to go?’. Mientras mecánicamente hago clic en un enlace, luego en otro, luego en otro… y llego a una página de ¡¡precios!!
…
Pues ya esta dicho tó. Tanto pensar, tanto pensar… ¡Si voy a llegar a los tepuis (si llego) sin un duro!
Por vías normalizadas, de turista y en solitario I can’t go (no puedo ir). Prohibitivo pa mi bolsillo. Claro que mientras tenga una dos piernas y ganas de apechugar… cosas más difíciles se han intentado. Ya veremos. Quizá vuelva a enfrentarme a la preguntita kjnra del título.
¡Ah! ¿Que a qué venía lo de los albatros?
Pues nada… a lo de siempre… a la escabechina general y a que igual da lo mismo quedarse en casa debajo de la mesa camilla que subirse a cazar mini ranuecos al tepui Cuquenan (que decía uno que significa ‘si me subes te mueres’ X’DD).
¿Y lo del viajante?
No sé, me gustó la web con tantísimo viaje. Además pretendía introducir algo… pero se ve que he perdido el hilo a mitad de camino (a Midway, exacta y curiosamente).
… ¡Que estoy terminando de enloquecer, tú!
Que triste es lo de los albatros
((
Sí, mucho. Las fotos son macabras, el amor paterno asesinando a las criaturicas pavoroso, y la cotidianidad de tapones y mecheros… ¡buaaa! :’(
No sé, Wilma, comprendo tus dudas y tus contradicciones, pero yo sé que tú viajas de otro modo, no como turista destructiva. Yo es que tengo otro concepto del viaje, para decirlo de algún modo, soy una viajera a la antigua. O se es viajero por motivos razonables, como hacer visitas a alguien, llevar a cabo un trabajo, descansar de la mirada habitual, o se es aventurera, es decir, alguien cuya vida sea mejor y más completa yendo a la descubierta del mundo con todas sus consecuencias. El viajero o viajera calibra las ventajas e inconvenientes, sopesa el daño que hace con el beneficio que obtiene. Cuando yo me pongo a hacer eso, lo más que hago es cruzar una frontera a pie, en coche o en tren. Como los aventureros o aventureras son menos, su impacto es menor. El daño masibo corresponde a los turistas, el ocio viajero masificado e institucionalizado.
Por cierto, las fotos son impresionantes. Qué horror.
Pues sin dudarlo un minuto más to go
porque no me creo que tú seas de las que van de “algo” cuando viajas. Además, Wilmix, ese enlace de Jorge Sánchez es buenísimo… yo haría la vuelta al mundo por tierra y por mar -sin aviones- y los cuatro meses… lo que pasa es que sola ¡ni hablar! tú eres muy valiente
De los albatros no digo nada porque me cabreo… y cuando miro nuestra playa, más todavía. Somos unos desalmados.
Por aqui seguiré esperando el próximo capítulo del “to go or not…”
besos
yo… mejor me callo… ¿o no?
¡¡¡mecagüen todo lo que se menea!!!
¡Guarros, que somos unos guarros!
Wil, que vayas o que no vayas no va a cambiar la alimentación del albatros. Vos no sos, definitivamente no sos, de los que andan tirando porquerías por ahí. Quizás seas de nuestro grupo, de los que nos peleamos con los que les tiran basura a los animales en el zoo, pese al cartel de NO ALIMENTE A LOS ANIMALES. Si es así, te recibimos con los brazos abiertos.

Yo te conozco como turista y eres de lo más atenta a las costumbres del lugar y cuidas todo, hasta tus propios deseos, que los tienes muy claros, por cierto.
Anda, vé, disfruta, recorre y mira para luego contarnos a los que nos quedamos afuera.